Contenido validado por: Dra Montserrat Fernández Guarino

Eliminar los puntos rubí es cada vez más sencillo y rápido gracias al uso de nuevas tecnologías médico-estéticas como el láser de CO2. Esta técnica se perfila como una de las más indicadas para quienes buscan eliminar estas pequeñas manchas en la piel de forma segura.
Qué son los puntos rubí
También conocidos como angiomas seniles, son pequeñas lesiones vasculares benignas que aparecen en la piel a medida que se van cumpliendo años.
Se llaman puntos rubí porque su principal característica es que tienen un color rojo bastante intenso, lo que recuerda a la piedra rubí.
Aparecen debido a una proliferación anómala de vasos sanguíneos capilares y su tamaño es pequeño, de entre 0,5 y 6 milímetros. Aunque pueden estar presentes en cualquier parte del cuerpo, son más habituales en el tronco, los brazos y el cuello.
No representan ningún riesgo para la salud, pero su presencia puede suponer una preocupación estética, de ahí que muchas personas estén interesadas en quitar los puntos rubí o lunares rojos.
¿Cómo se realiza el tratamiento con láser de CO2?
El láser de dióxido de carbono o CO2 es una tecnología médica que lleva tiempo utilizándose en dermatología estética y quirúrgica. Es un láser que emite una luz infrarroja que es directamente absorbida por el agua que está presente en los tejidos, lo que permite una vaporación controlada y precisa de la piel, tratando los angiomas seniles y sin dañar las estructuras que hay alrededor de los mismos.
En el caso de los puntos rubí, el tratamiento con este láser es bastante efectivo, porque la luz incide directamente sobre los vasos sanguíneos que forman la lesión. Lo que hace es coagular la sangre y que luego el tejido sea reabsorbido por el propio cuerpo.
Lunares rojos: cómo quitarlos
El tratamiento es mínimamente invasivo, es rápido y resulta muy efectivo. Lo que hace el especialista es aplicar el láser sobre cada lesión.
Salvo en casos muy puntuales no se aplica anestesia, ya que el procedimiento no causa más que una leve sensación de calor o picor en la zona tratada.
En función del número y tamaño de puntos de rubí, puede completarse el tratamiento en una única sesión o ser necesaria algunas más que se realizan en intervalos de varias semanas para que la piel se pueda recuperar correctamente.
Cuidados postratamiento
Tras la aplicación del láser sobre la lesión cutánea, es normal que aparezca una pequeña costra a los pocos días. Por lo demás, el paciente puede recuperar casi inmediatamente su rutina diaria.
Las recomendaciones para los días siguientes al tratamiento y hasta que la costra se haya caído por sí sola incluyen:
- Evitar la exposición solar directa un mínimo de dos semanas.
- Usar a diario una crema de protección solar con un SPF 50+.
- Evitar piscinas y saunas.
- No realizar ejercicios intensos en las primeras 48 a 72 horas.
- No arrancar ni manipular las costras.
- Mantener la zona limpia y aplicar productos regeneradores siguiendo las indicaciones del especialista.
Ventajas del láser de CO2 para eliminar puntos rubí
Este tratamiento presenta múltiples ventajas frente a otros métodos de eliminación de lesiones cutáneas como los angiomas seniles.
Alta precisión
El láser actúa con una precisión milimétrica sobre la lesión de la piel, permitiendo al especialista controlar la profundidad y extensión del tratamiento para conseguir los mejores resultados posibles. Esto reduce el daño a los tejidos sanos a la vez que minimiza la aparición de efectos secundarios.
Resultados estéticos superiores
El láser consigue una buena regeneración de la piel. No solo el lunar rojo desaparece, sino que la piel tratada queda lisa, ya que las marcas o cicatrices que causa son mínimas y apenas visibles.
Eficacia comprobada
Aunque siempre es importante analizar el caso del paciente de forma detallada para determinar qué tratamiento es el más indicado para él, el láser de CO2 para eliminar puntos rubí resulta eficaz para la gran mayoría.
Una de sus ventajas añadidas es que la reaparición de estas lesiones en zonas tratadas previamente es muy poco frecuente.
Procedimiento rápido y ambulatorio
Las sesiones duran entre 10 minutos y media hora, dependiendo del número de lesiones que haya que tratar. En ningún caso este tratamiento requiere de hospitalización y el tiempo de recuperación es muy rápido.
Menor riesgo de complicaciones
Se trata de un procedimiento con un alto nivel de seguridad y en el que las complicaciones son muy poco frecuentes. En la mayoría de los casos, los efectos secundarios se limitan a un enrojecimiento temporal de la piel o a una leve hiperpigmentación.
A pesar de ser un tratamiento muy seguro, hay casos en los que está contraindicado. Por ejemplo, durante el embarazo y la lactancia; si hay enfermedades de la piel activas como acné o dermatitis; en pacientes que tienen tendencia a formar queloides o cicatrices hipertróficas y si se ha pasado recientemente por tratamientos fotosensibilizantes o isotretinoína.
En estos casos el especialista puede recomendar otras formas de eliminación o esperar un tiempo para poder aplicar este tratamiento.
Eliminar puntos rubí con láser de CO2 es una solución segura, rápida y eficaz que permite mejorar la estética del paciente en apenas una sesión.
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