Contenido validado por: Dra. Silvia Sande

Los problemas en la mandíbula pueden afectar a la calidad de vida de las personas, provocando molestias como frecuentes dolores de cabeza o la dificultad para masticar. En estos casos, una de las soluciones pasa por la cirugía ortognática.
¿Qué es la cirugía ortognática y cuándo se recomienda?
Es aquella que corrige la posición de los huesos faciales para conseguir una mordida adecuada y corregir estrechamientos de la vía aérea en los casos de apnea Lo que se hace es mover los huesos maxilar y mandibular hasta conseguir el equilibrio perfecto entre una buena mordida y la armonía facial.
La lleva a cabo un cirujano maxilofacial y existen tres variedades de ella:
- Cirugía del maxilar: que busca reposicionar el maxilar en su posición correcta para que recupere su funcionalidad. Se lleva a cabo para corregir problemas como mordida abierta, prognatismo mandibular o sonrisa gingival.
- Cirugía de la mandíbula: el avance mandibular se practica en pacientes con la mandíbula pequeña, asimetrías mandibulares y correción de apnea del sueño.
- Cirugía maxilomandibular: en muchos casos es necesario el reposicionamiento tanto del maxilar como de la mandíbula.
¿Cómo es el proceso paso a paso?
Lo primero que se hace es un estudio a fondo de la situación del paciente. Se toman modelos y fotografías para conocer su estado actual y se evalúan las radiografías realizadas de la mandíbula y el maxilar. Con base en estas pruebas se diseña el plan de tratamiento personalizado, que suele requerir de la intervención del cirujano maxilofacial y el ortodoncista.
En la mayoría de los casos se lleva a cabo una ortodoncia prequirúrgica de aproximadamente un año de duración. Una vez que se ha conseguido esa alineación, entonces se lleva a cabo la cirugía ortognática. Finalmente se suele continuar con una fase de ortodoncia postquirúrgica ó refinamiento.
La operación se realiza bajo anestesia general y su duración depende de la complejidad del caso, pero lo habitual es que se extienda entre tres y cuatro horas. La recuperación varía en función de cómo haya sido la intervención: si solo se ha operado la mandíbula o maxilar, ambas, o si, además, se ha hecho una mentoplastia. En líneas generales, son necesarias de dos a tres semanas para que el paciente esté listo para reincorporarse a sus actividades diarias.
En las primeras semanas, se aconseja hacer un reposo relativo y cuidar especialmente la higiene oral. En un principio se lleva a cabo una dieta blanda y, a medida que la zona va mejorando, se pueden ir introduciendo alimentos que requieran de masticación.
Es común que la zona esté inflamada en los días siguientes a la inflamación, pero el aspecto general de la cara va mejorando a medida que pasa el tiempo. Una vez que la zona se ha recuperado, el ortodoncista hace algunos ajustes para conseguir una buena oclusión de la boca.
Confía en nuestro centro si buscas cirugía ortognática en Madrid
Si necesitas someterte a una cirugía ortognática, lo mejor es que te pongas en manos de profesionales con una amplia experiencia, que te ofrezcan una atención integral y, además, cuenten con la tecnología más avanzada. Te esperamos en el Hospital Universitario Sanitas Virgen del Mar con el mejor equipo de profesionales; pide tu cita sin compromiso con el equipo de Cirugía Maxilofacial.
¿Hablamos?


