Hospital Universitario Virgen del Mar Madrid

Hipoxia: cómo afecta la falta de oxígeno al cuerpo

 

Contenido validado por: Dr. Zichen Ji

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El oxígeno es esencial para que el cuerpo humano pueda funcionar con normalidad. Por eso, cuando hay una hipoxia, aparecen disfunciones tanto en las células como en los órganos. 

Hipoxia: cuando el cuerpo no recibe suficiente oxígeno

Es importante diferenciar entre hipoxemia e hipoxia, ya que la segunda es, por lo general, una consecuencia de la primera.

La hipoxemia no es una enfermedad ni una afección. Se trata de una condición médica que se caracteriza por presentar una deficiencia de oxígeno en la sangre. Cuando esa deficiencia provoca una reducción del suministro de oxígeno celular, se puede hablar de hipoxia.

En la hipoxia hay una insuficiencia de oxígeno en los tejidos corporales, algo que puede suceder incluso si el nivel de oxígeno en sangre arterial es normal.

Cuando el cuerpo funciona correctamente, el oxígeno permite a la célula completar su proceso de producción de energía a través de lo que se conoce como metabolismo aerobio. Si en la célula no hay suficiente oxígeno como para aceptar electrones, esta empieza a fallar. 

Síntomas y signos más frecuentes de la hipoxia

La sintomatología puede llegar a ser muy variable, ya que depende de factores como el nivel de deficiencia de oxígeno, la tolerancia del organismo a la carencia de oxígeno y el estado físico de la persona afectada.

Si la hipoxia es moderada, es habitual que aparezca una sensación de fatiga, dificultad para respirar e incluso una sensación leve de confusión por la falta de oxígeno en el cerebro. Cuando es grave, pueden aparecer síntomas como cianosis (coloración azulada en la piel, especialmente en las extremidades), arritmias cardíacas, desorientación, pérdida de conciencia y daño orgánico irreversible si no se trata a tiempo.

Además, existen episodios de hipoxia intermitente que implican que el cuerpo se ve privado de oxígeno de manera recurrente. Uno de los casos más comunes es la apnea obstructiva del sueño.

Otros síntomas habituales cuando hay hipoxia son:

  • Dolor de cabeza.
  • Mareo y náuseas.
  • Cambios de humor repentinos.
  • Sensación de letargo y somnolencia.
  • Problemas de concentración, especialmente en los casos de hipoxia cerebral.
  • Pérdida de coordinación.
  • Falta de aire.
  • Visión borrosa o de túnel.
  • Convulsiones.

Qué tipos de hipoxia pueden producirse

En la hipoxia los síntomas pueden variar en función del tipo de insuficiencia de oxígeno que se padece:

Hipoxia hipóxica

También conocida como hipoxia hipoxémica, implica que hay una alteración en el proceso de ventilación pulmonar, que se produce por una entrega deficiente de oxígeno atmosférico a la sangre. En otras palabras, la cantidad de oxígeno en la sangre arterial es insuficiente.

Es la que se produce cuando una persona se expone a grandes altitudes y también la que se da en los casos de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).

Hipoxia anémica

La hipoxia anémica o hipémica se produce porque el nivel de hemoglobina es inferior al normal, lo cual provoca que la cantidad de oxígeno que transporta la sangre sea insuficiente. Puede darse en casos de anemia grave.

Hipoxia isquémica

También se denomina circulatoria o hipoxia por estancamiento. En este caso los procesos de respiración y transporte del oxígeno operan con normalidad y la anomalía se encuentra en la circulación sanguínea, siendo esto lo que impide un correcto aporte de oxígeno a las células. Es común en embolias y en enfermedades cardiovasculares.

Hipoxia histotóxica o citotóxica

Lo que sucede es que las células sufren una disfunción metabólica que les impide utilizar el oxígeno que tienen a su disposición. Puede darse en supuestos como la intoxicación con cianuro.

Principales causas de hipoxia

Cada tipo de hipoxia se produce por unas causas diferentes:

Hipoxia hipóxica

Se puede deber a algunos de los siguientes fenómenos:

  • Exposición a gran altitud.
  • Trastornos pulmonares como el enfisema.
  • Inhalación de gases que disminuyen la disponibilidad de oxígeno y aumentan el dióxido de carbono.
  • Apnea o interrupción temporal de la respiración.

Cómo se cura la falta de oxígeno en el cerebro

La hipoxia debe tratarse lo antes posible a fin de evitar que la insuficiencia de oxígeno pueda causar daños irreversibles en el cerebro. Para ello, se restablece el suministro de oxígeno a través de un aporte adicional de oxígeno.

Además, hay que examinar si está causada por una enfermedad subyacente, en cuyo caso habrá que tratar la misma.

En algunos casos también se utilizan líquidos, hemoderivados o medicamentos para elevar la presión arterial.

Si el paciente tiene secuelas, pasa por una terapia de rehabilitación para minimizar las mismas.

La hipoxia es una condición médica que puede tener consecuencias graves si no se trata a tiempo. Por eso, ante la presencia de síntomas, lo mejor es consultar cuanto antes con un especialista.

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